Esta práctica, desarrollada por Andrew Taylor Still, basa su teoría en que muchas enfermedades son debidas a una pérdida de la integridad estructural.

Según la osteopatía, todos los sistemas del cuerpo trabajan conjuntamente, están relacionados, y por tanto los trastornos en un sistema pueden afectar al funcionamiento de otros.

Sus técnicas están orientadas a aliviar el dolor, restaurar funciones y promover la salud y el bienestar. Para ello trata las disfunciones, la hipermovilidad o hipomovilidad que se pueden encontrar en la columna vertebral, las articulaciones, el sistema nervioso, el sistema muscular, las vísceras y el cráneo.

La Osteopatía descansa fundamentalmente en los siguientes principios:

  • La estructura gobierna la función: Toda alteración funcional viene determinada por una alteración en la estructura.
  • Ley de la arteria: Todo desarreglo orgánico y visceral proviene de una mala irrigación sanguínea. En este sentido, proporcionar una buena nutrición al órgano es fundamental para restaurar su función.
  • La ley de autocuración del cuerpo: El cuerpo dispone de todos los mecanismos necesarios para la autocuración, sólo hay que ayudarle a restablecer la función normal.